28 de marzo de 2008

Marbore 3248 m

Fin de semana 15-16 de marzo, las predicciones meteorológicas lo pintaban muy mal, aún así nos juntemos "tres locos" que aún viniendo de lejos nos animemos a intentarlo.


Las ilusiones por hacer esta cima en condiciones invernales nos animaron a seguir con los planes. Se estaba empezando a formar un fin de semana de escándalo.
De escándalo fue cuando nos despertemos, el panorama: cielo completamente nublado, las nubes iban, venían, llovía, hacía mucho viento, una par de veces que nos granizo .Lo que si que teníamos seguro que hasta Goríz llegábamos a pesar de las inclemencias del tiempo.
El camino nos lo conocíamos bastante bien hasta llegar al refugio. Desde pradera hasta la cascada cola caballo, pisando nieve en todo momento.
Bastantes árboles caídos a lo largo del camino, seguramente debido al viento y nieve que haya podido hacer estas semanas atrás.




El valle esta precioso, y visto desde las clavijas de Soaso, aún se puede apreciar en toda la inmensidad en la que andamos metidos.




Con nieve es conveniente saber que hay que subir por estas clavijas, en vez de subir por la otra variante conocida como ' el camino de los mulos',ya que presenta riesgo de aludes. Una vez superado estas clavijas, seguimos nuestro camino hasta el refugio de Góriz, que es donde cenaremos y pasaremos la noche.
Las noches de refugio siempre son agradables, chimenea, cena, charla con otros montañeros, risas...Venga que se hace tarde y hay que irse a la cama, que mañana toca lo bueno!!!


Por la mañana toca el despertador a las 6.30, pero entre unas cosas y otras no salimos a la hora que teníamos fijada.

Al salir del refugio, un mar de nubes nos da la bienvenida abajo en el valle, a medida que avanzaba la mañana desaparecieron. Creo que ha mereció la pena arriesgar y seguir con los planes, el día se presenta muy bueno.


La subida hasta la famosa "ciudad de las piedras" con el cuerpo aún en frío, aún se hace de rogar, además de la ventolera que pegaba a esas horas de la mañana.




Antes de llegar a la ciudad de las piedras, nuestros pasos se desvían de la ruta normal de ascensión al Monte Perdido, hacía la izquierda, pasando por una zona de llano, donde nos coloquemos las raquetas para poder avanzar con más rapidez y sin necesidad de andar todo el rato 'metido entre agujeros' por la nieve acumulada.
Siempre bordeando el cilindro de Marbore, y dejándolo a nuestra derecha continuamos el camino.


Varios despiste de ruta hubieron, esto hizo que perdiéramos algo de tiempo , pero también nos doy la oportunidad de crestear un poco por otros lugares.



La ruta hacía la cima a pesar de ser técnicamente sencilla, eso no te quitaba de pisar palas interminables de nieve y de un esfuerzo al fin y al cabo, ya que el camino es algo largo hasta llegar a la cima.




Eso de girarnos y tener detrás el cilindro de Marbore no tiene precio, nos hacía tan pequeños.


Estamos muy contentos de llegar, ha merecido la pena arriesgar a pesar del día de ayer.


Las vistas desde la cima son increíbles, la caída hacia el circo de Gavarnie es espectacular, no más espectacular la forma tan rara que tiene la cima en la que estamos, como dijo Rusell "El Marboré, de cima tan amplia que hasta incluso un ejército podría maniobrar".


Os aseguro que me emocione mucho al llegar a la cima, no pude contenerme de lo que veían mis ojos. Lo que hace la ilusión por conseguir según que "retos" y poder vivirlos a tope.



Fotos de cima.



Hasta pronto Marbore! Había que volver hasta el refugio recoger los sacos de dormir y algunos bártulos más y bajar hasta pradera donde teníamos los coches.
Una mirada atrás, seguro que volvemos a vernos.


Preparados los frontales cuando descendimos las clavijas, porque bajemos mitad del valle de noche, menuda aventura también esta....
Pd: Este reportaje no hubiera sido posible sin las fotos de Javi y alguna que otra robada de Mikel. Un abrazo lleno de montañas.